Real Academia Española:

Padre
(Del lat. pater, -tris).
1. m. Varón o macho que ha engendrado.


Tengo que decir que la RAE se equivoca. Un padre no es quien te engendra sino quien te cría. Es aquel hombre que te dedica una parte de su vida, aquel en quien puedes confiar a pesar de la distancia y aquel que sabes que está contigo, aunque no sea físicamente. Es quien te ayuda y te da consejos y palabras de aliento que hacen que te levantes y busques lo mejor para ti. El que ríe contigo y sufre cuando lo pasas mal, el que orienta tu camino sin imponerte nada y te enseña a vivir y a ser mejor persona. Es aquel hombre que te da protección y afecto sin que se lo pidas.

Ser padre implica una responsabilidad, es saber que llegarás a casa después de trabajar y habrá alguien que apenas supera el metro de estatura que te espera para enseñarte un dibujo o lo que ha aprendido en el colegio. Una criatura que espera tenerte ahí cuando te necesite.

Ser padre no es llegar a casa, sentarse en un sofá y "esperar a que pase toda esta mierda". No es ignorar lo que tu hija te está contando con toda su ilusión y mucho menos, menospreciar sus logros. Ser padre no es dejar pasar el tiempo y suponer que tu hija "hará cosas" y se espabilara, como tampoco lo es no abrazarla ni estar allí cuando te necesita. No es dejar a tu hija de 15 años sola en un pueblo de verano con 5€ "para que busques algo para cenar", ni ser incapaz de acompañarme (preferías ver alguna serie en TV, naturalmente) a urgencias cuando me partieron un labio. Igual que tampoco lo es, en un ataque de egoísmo puro, beber. No me has protegido nunca, ni me has servido de red por si me caía en mis intentos de avanzar.

Sí, no he tenido una maldita figura paterna en la que buscar consuelo ni reflejo. No he crecido "como debería", a mis 23 esto me sigue produciendo cierto desequilibrio. ¿Pero sabes qué? Resulta que por cosas de la vida he tenido un par de personas que han querido ir "apuntalándome" cuando estaba a punto de romperme. Quienes me servirán toda la vida como ejemplo y quienes en la medida de lo posible han sabido colocarme en mi sitio, aunque alguna vez fuera a ostias (morales) y rapapolvos.
He decidido que ya no te espero. No voy a recuperar lo que no he tenido así que de nada sirve lamentarse, pero tampoco estoy dispuesta a perder todo lo que vendrá. Me faltan abrazos y por eso no sé darlos y me faltan también besos, por eso sigo dando dos golpes. Pero este verano he conseguido ver y comprender que no debería esperar más de ti, por lo que tengo que empezar a hacerlo por mi misma, pero a hacerlo bien. Es absurdo esperar algo que no vendrá.

Dos años (¿o toda una vida?) en ser capaz de entenderlo, integrarlo y escribirlo, y por lo tanto, ser capaz de convivir con ello.


What doesn't kill you make you stronger... and a fighter

,